
El poder de las heces en la ciencia: escarabajos, química y biodiversidad
mié, 20 may
|Cofra House
Santiago Villamarín-Cortez Las heces sostienen escarabajos estercoleros, reciclan nutrientes y revelan impactos ambientales, climáticos y ecológicos en ecosistemas transformados diversos.


Horario y ubicación
20 may 2026, 8:00 p. m. – 9:00 p. m.
Cofra House, Pontevedra, y y Francisco Salazar, 170135 Quito, Ecuador
Acerca del evento
Aunque suelen verse únicamente como un residuo, las heces son, en realidad, un recurso ecológico de enorme valor. En la naturaleza concentran agua, materia orgánica, microorganismos y nutrientes, y además liberan compuestos químicos que funcionan como señales en el ambiente. Para los escarabajos estercoleros, estos materiales representan alimento, refugio y un sitio adecuado para reproducirse. Esa relación convierte a las heces en un elemento clave para comprender cómo circula la materia en los ecosistemas y cómo numerosas especies dependen de recursos efímeros pero fundamentales. Los escarabajos estercoleros cumplen funciones ecológicas decisivas. Al localizar, fragmentar y enterrar excremento, contribuyen al reciclaje de nutrientes, mejoran la aireación del suelo, favorecen su fertilidad y ayudan a reducir organismos asociados a la descomposición superficial, como algunas moscas y parásitos. Por eso se los reconoce también como bioindicadores: los cambios en su diversidad, abundancia o composición suelen reflejar transformaciones ambientales más amplias, como la pérdida de cobertura vegetal, la fragmentación del hábitat o la intensificación agrícola. Investigaciones en Ecuador han buscado entender precisamente esa conexión entre recurso fecal, biodiversidad y cambio ambiental. En paisajes del Chocó andino, por ejemplo, evaluamos comunidades de escarabajos estercoleros en bosques, sistemas agroforestales y cultivos convencionales de cacao y café. Los resultados fueron claros: los sistemas agroforestales conservaron una diversidad y una biomasa mucho más cercanas a las de los bosques de referencia que los cultivos convencionales. Observamos que la estructura del paisaje y la forma de manejo del suelo modifican de manera directa la composición de estas comunidades. Esto significa que el destino de los escarabajos, y de los servicios ecológicos que prestan, depende en gran medida de cómo transformamos los territorios productivos. A una escala más amplia, al analizar miles de registros de colección en todo el país, encontramos que la distribución de los escarabajos estercoleros en Ecuador está fuertemente condicionada por variables como la altitud, la precipitación y la temperatura. También observamos que estos insectos son mucho menos frecuentes por encima de los 2.000 metros y que la Amazonía presenta un recambio de especies particularmente alto, lo que revela una notable heterogeneidad ecológica. Estos patrones muestran que los escarabajos estercoleros no solo responden a la presencia de heces, sino también al contexto climático y biogeográfico en el que ese recurso aparece. Desde esta perspectiva, las heces se convierten en una herramienta científica extraordinaria. A través de ellas podemos estudiar química ecológica, comportamiento animal, funciones del suelo, respuesta al cambio de uso del paisaje y patrones de conservación. En apariencia son un material humilde y pasajero; en términos científicos, son una puerta de entrada para comprender cómo se organiza la vida en los ecosistemas y cómo esa organización se altera cuando modificamos el ambiente.
